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El Injuve clausura “Una exposición. Como un ecosistema”

13/06/2019

El jueves 13 de junio a las 19h concluye la investigación curatorial de Ignacio Tejedor, beneficiario de las Ayudas Injuve para la Creación Joven.

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Clausura exposición jueves 13 de junio en la Sala Amadís
  • Una performance de Eulàlia Rovira y la presentación del libro que recoge la investigación del proyecto ponen el punto final a la muestra.
  • La muestra, abierta desde el 8 de mayo, será clausurada en la Sala Amadís del Injuve: c/ José Ortega y Gasset, 71, de Madrid.

El Instituto de la Juventud (Injuve) clausura este jueves 13 de junio a partir de las 19h “Una exposición. Como un ecosistema” en la Sala Amadís. La muestra termina con la participación de Eulàlia Rovira, quien, después de trabajar la última semana en la sala, presentará su performance resultante (“La grave gravedad”) y continuará con la presentación del libro que recoge la investigación del comisario de este ciclo, Ignacio Tejedor.

"Una exposición. Como un ecosistema” se inauguró y empezó a crecer en la Sala Amadís el pasado 8 de mayo. Partiendo de la sala completamente vacía, Ignacio Tejedor ha invitado a los artistas Enric Farrés, Ariadna Guiteras, Consol Llupià, Jose Begega, Marc Vives y Eulàlia Rovira para que cada uno alimentara semanalmente este espacio con los rastros de sus propuestas inmateriales.

La exposición se ha creado de manera orgánica. Los objetos expuestos, alusiones a las acciones que han ido resultando de la estancia en la sala de los artistas invitados, se han ido moviendo por la sala para incluir las nuevas propuestas que se iban sucediendo. La Sala Amadís, por lo tanto, ha adquirido una vida propia dialogando con todos los agentes que intercedían de una manera u otra.

La primera semana Enric Farrés realizó “Los condicionantes”, una visita guiada a la sala vacía donde examinó los materiales invisibles situados detrás de las paredes utilizando un taladro para crear “vacíos”. Ariadna Guiteras ofreció, del 13 al 16 de mayo, aguardientes infusionados con plantas medicinales en “Esto es una plaza” para contar cómo los cuerpos humanos se han considerado entidades porosas a lo largo de la historia. Seguidamente Consol Llupià elaboró “La ballena en Madrid”, relatorías participativas en las que compartió el proceso que está siguiendo para devolver al mar el esqueleto de una ballena almacenado en el zoo de Barcelona.

Jose Begega, por su parte, permaneció su semana bajo el efecto de sustancias sedantes y compartió durante una mañana con un reducido grupo de personas su experiencia íntima con un fisioterapeuta en “Más allá del espectador”. A continuación, Marc Vives utilizó la sala para pensar colectivamente cómo podemos administrarnos el tiempo y prestar atención a cuestiones que van surgiendo en “Sí a todo siempre sí”. Finalmente Eulàlia Rovira con “La grave gravedad” se propone elaborar un relato donde los diferentes conceptos de la palabra ‘gravedad’ se van solapando.

En palabras de Ignacio Tejedor entender “Una exposición. Como un ecosistema” supone “aceptar de antemano la autonomía de los artistas, poniendo en valor sus modos de hacer individuales y ofreciéndoles un contexto desde el que iniciar un diálogo colectivo entrando en juego factores de toda índole de los que surgen capas de lectura muy diferentes”.